“PARA VER, CIERRO LOS OJOS"

PAUL GAUGIN

 

La piel, es la conexión entre nuestro universo interno y el mundo externo, la piel es el territorio

que tocamos, dónde están las marcas que nos definen, nuestras rutas, nuestros mapas, dónde están las huellas de nuestra vida. 

 

La piel es la bienvenida al mundo, la caricia de nuestra madre y de nuestro padre. 

Al ser tocados estamos siendo reconocidos amorosamente en esta realidad tangible. Ser mimados es ser aceptados, acariciarnos es una de las más bellas oportunidades de sentir el universo. 

 

Un masaje entonces, es una entrega, un acto de confianza, un intercambio maravilloso. Un dar y recibir sin palabras, un regalo a tu cuerpo a veces cansado, a veces dolorido, a veces necesitado de ser abrazado, comprendido, cuidado. 

Una experiencia de auto-cuidado y de amor hacia ti.

 

Los masajes que te propongo, están basados en la terapia ayurvédica, que  busca el equilibrio de todas nuestras partes, de todas nuestra envolturas.

Un masaje con aceites vegetales puros de sésamo, almendras o coco, tibios, preparados con hierbas y aceites esenciales del más alto poder terapéutico.

 

Será una hora y media, de relax profundo, de reconocimiento de tu cuerpo, para que puedas soltar cualquier tensión, molestia, desequilibrio.

Ya que nuestro principal objetivo será: Restablecer nuestro estado de Equilibrio. 

Duración: 1:30 hs

Valor: 90 

Bono de 3 sesiones: € 255

“El masajear aceite en el organismo humano imparte un tono y vigor  a los tejidos del cuerpo, de la misma manera como el agua provee a las raíces de un árbol o de una planta con los elementos nutritivos necesarios y fomenta su crecimiento cuando esta se vierte en el suelo donde crece”.

Sushruta Samhita, Chikista sthānam: XXIV: 29-32